Mi experiencia como estudiante en MenTe en Acción comenzó en 2016 y fue el punto de partida de mi interés por la tecnología. Durante las semanas que duró el programa, tuve la oportunidad de aprender los fundamentos de la programación y la lógica computacional, además de trabajar en el desarrollo de un prototipo tecnológico. Lo más valioso fue descubrir que la tecnología no era algo lejano o inaccesible, sino una herramienta que podía utilizar para resolver problemas reales y expresar ideas. Ese primer acercamiento me dio la confianza para seguir explorando el mundo de la ingeniería y marcar el rumbo de mi formación académica.

Además de los conocimientos técnicos, MenTe me brindó un espacio seguro y motivador donde pude conectar con otras jóvenes que compartían mis inquietudes. La experiencia de trabajar en equipo, recibir mentorías y compartir aprendizajes me permitió ver la importancia de la colaboración y del apoyo mutuo en el camino hacia la inclusión en áreas STEAM. Como estudiante, MenTe no solo me enseño a programar, sino que me abrió la puerta a una comunidad que inspira y empodera, y que me motivo a seguir creciendo en el ámbito tecnológico y educativo.